Postres

Rosquillas de mi tia

Los olores de nuestra infancia nos hacen iniciar un viaje fascinante evocando recuerdos que de otra forma no seríamos capaces de recordar. Según la doctora Maria Larsson (profesora de la universidad de Estocolmo), después de realizar varios estudios sobre la memoria olfativa, cree que la nariz es la entrada a nuestro mundo emocional.

Es lo que me ocurre a mí con estas rosquillas, es el dulce que más recuerdo de mi infancia y que he mantenido en mi recetario durante toda mi vida adulta,  siempre había en casa de mi tía, su olor me traslada muchos años atrás. No he sido capaz de repetir ese sabor  tan peculiar, ya sabéis lo que dicen, mismos ingredientes y misma receta puede dar un resultado diferente, y la verdad es que mi tía las bordaba.

Pero os aseguro que os quedarán igualmente deliciosas, son fáciles de hacer y están elaboradas con ingredientes básicos de cualquier cocina.

 

Ingredientes:

  • 3 huevos
  • 3 cascarones de aceite de oliva virgen extra (previamente frito y enfriado)
  • 1 cascarón de anís
  • 200 gramos de azúcar
  • 3 sobres armisén *
  • 700 gramos de harina común aproximadamente (dependerá del tipo de harina)
  • Mezcla de azúcar y canela para rebozarlas      

Preparación:

  1. Con antelación ponemos el aceite en una sartén con una cáscara de limón o naranja y dejamos que se fría ligeramente, entonces apagamos el fuego, dejamos enfriar y reservamos.
  2. Los huevos que vamos a utilizar nos los partimos sino que abrimos un poco la cáscara y la conservamos, ya que la vamos a utilizar como medida para el resto de ingredientes.
  3. Batimos los huevos durante 5 minutos, después añadimos el azúcar y el anís, seguimos batiendo hasta obtener una mezcla espumosa.
  4. Añadimos el aceite poco a poco mientras seguimos batiendo, cuando lo haya absorbido todo agregamos la harina y el armisén, mezclamos con una cuchara de madera hasta que ya sea imposible debido a la cantidad de harina, entonces empezamos a amasar  con la mano hasta obtener una mezcla que no sea pegajosa. Formamos una bola y dejamos reposar media hora tapada con un trapo de algodón.
  5. Pasado el tiempo de reposo extendemos la masa con un rodillo dejando un grosor de un centímetro aproximadamente. Con ayuda de un cortapastas o en su defecto un vaso, formamos círculos, después ayudándonos de  un utensilio adecuado de menos diámetro le haremos un agujero en medio que será el centro de la rosquilla, en mi caso he utilizado un taponcillo.
  6. Con  un cuchillo hacemos unas marcas en las rosquillas formando un cuadrado, esto hará que se abran al freír y nos queden mucho más bonitas.
  7. Calentamos el aceite y vamos friendo en tandas un par de minutos por cada lado, sacamos con una espumadera y pasamos por la mezcla de azúcar y canela.

Se conservan muy bien en una caja metálica,  pero eso en el caso que os sobre alguna. ¡Os van a enamorar!

Armisén: Es un impulsor compuesto por un acidulante y un gasificante, viene en unos sobrecitos mitad amarillos y mitad blancos, con los que antiguamente se hacia la gaseosa. Si no encuentras esta marca puedes utilizar los de mercadona «Gasificantes litines».

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