Postres

Magdalenas caseras

 

SIN CONSERVANTES, SIN COLORANTES Y SIN GRASAS HIDROGENADAS, así os presento esta receta sencilla que tiene más valor por lo que no tiene que por lo que tiene.

Es difícil resistirse al aroma de una magdalena recién hecha, si además los ingredientes con las que las preparas son de calidad se convierten en el dulce perfecto. Es de esos aromas que me trasladan al pasado, cuando se elaboraban los dulces caseros, de hecho hay una novela de Marcel Proust, «En busca del tiempo perdido» (Á la recherche du temps perdu), en la que en una de sus partes «Por el camino de Swann» el narrador recobra la memoria de su infancia después de oler y comer una magdalena.

¿Sabías que los olores se quedan grabados en el cerebro de una forma única?. El olfato es, por excelencia, el sentido que nos hace evocar recuerdos, y eso me pasa cuando rescato recetas tradicionales, no es solo una magdalena, es mucho más, son recuerdos, momentos, amigos de la niñez y lugares.

 

Ingredientes:

  • 180 ml. aceite de oliva virgen extra
  • 200 gramos de harina de trigo simple
  • 160 gramos de azúcar blanco
  • 100 ml. de leche evaporada
  • 3 huevos camperos
  • 1 limón (ralladura)
  • 1/2 sobre de levadura química
  • Una pizca de bicarbonato
  • Una cucharadita de canela en polvo                       

Preparación:

  1. Ponemos el aceite en una sartén pequeña y lo calentamos con un trocito de piel de limón hasta que veamos que empieza a borbotear, este truquito lo uso siempre que elaboro magdalenas ya que le da un sabor más agradable que el aceite crudo. Después dejamos enfriar y estará listo para nuestra elaboración.
  2. En un bol batimos los huevos junto con el azúcar con varilla manual o eléctrica, 10 minutos aproximadamente, tenemos que conseguir una mezcla espumosa y que doble su volumen.
  3. Seguidamente añadimos la ralladura de limón y la canela, batimos un poco y añadimos el aceite poco a poco hasta que se integre bien, después hacemos lo mismo con la leche evaporada.
  4. En otro bol preparamos la harina, la pizca de bicarbonato, la levadura y la pizca de sal, tamizamos todo ello y lo añadiremos poco a poco a nuestra mezcla, en esta ocasión batimos despacio para no perder volumen.
  5. Dejaremos reposar la masa en la nevera en un recipiente tapado durante 1 hora. Precalentamos  el horno a 220 ºC calor arriba y abajo, sacamos la masa de la nevera y rellenamos los moldes hasta 3/4 partes, espolvoreamos con un poco de azúcar, bajamos la temperatura a 200ºC y horneamos durante 15 minutos aproximadamente , vigilando de vez en cuando ya que todos los hornos no son iguales.               

Espero que su olor y su sabor te hagan trasladarte a tu niñez, igual que sucede en el libro de Marcel Proust.

¡¡¡¡BON VOYAGE!!!!!

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.